Me marché de
aquel lugar, de aquel
parque, de
nuestro parque y de pronto la
seguridad que tenía antes,
de que lo estaba haciendo todo bien se desvanecía. ¿A donde se han ido a parar todos aquellos
"es mejor así, además tú ya no le quieres" o los
"aléjate de él,sólo te hará más daño"? Porque ahora
sólo pensaba que
debería quedarme allí con él, y
besarle, y decirle lo
mucho que le he echado de menos.
Pero ya era tarde.
Ya estaba fuera del
parque.
Al día siguiente, en clase,
no me miró, ni me saludó,
era como si yo fuese un mueble más de aquella habitación.
Y eso dolía. Dolía mucho.
Y entonces le
vi. A ella, Estaba con su melena
morena hablando con
él, riendose, comiéndose con la mirada.
Y creí que iba
a morir de un momento a otro.
Celosa.
Estaba celosa, y si, lo reconozco, él no es nada mío - y ha sido mi desición que así fuera - pero no podía soportar como la que había sido mi mejor amiga se quería volver a liar con él. Y allí estaba yo para contemplarlos a ambos.
¡Quiero matarlos! ¡A los dos! ¿Que por qué? Por que no los estais viendo como
se miran, o
como se tocan o
como se hablan. Porque no estais aquí para ver como
ella le dice cosas en el oído que producen miradas o como
él le acaricia el brazo.
¿Lo peor?
Que
él sabe que
les estoy viendo y
contimúa, continúa, continúa...
Al terminar el recreo, volvimos a clase, y de nuevo a estar a escasos centímetros de él. De su aroma, de su piel...
- He visto como te ponias antes.
- No me he puesto de ninguna manera.
- Entonces serán imaginaciones mías, pero juraría... que estabas celosa.
- Pues ves mal.
Me sonrió de aquella manera que hacía que perdiera la cordura y la razón y se volvió para ver la pizarra. Luego, escribió algo en un papel mientras sonreía y me lo pasó por debajo de la mesa: "Ambos lo sabemos, es cuestión de días que tú vuelvas conmigo Helena.. Estamos hechos el uno para el otro ♥"
Le sonreí como hacía tiempo que no sonreía a alguien y le susurré al oido " Pues sigue esperando, cariño"